jueves, 1 de abril de 2010

La conectividad ... es un DERECHO?

Hace unos días, dictando mi curso que consiste en un primer encuadre acerca de tendencias en educación atravesada por Tic´s, una alumna dijo:
LA CONECTIVIDAD DEBE SER UN DERECHO.
Le pregunté si se refería al ámbito educativo, respondió:
NO, PARA TODO y PARA TODOS, como todo DERECHO.

Quedé pensando que, quienes damos por hecho que la inclusión de tecnología, que los cambios originados y que suponen la web 2.0, las redes sociales, las nuevas web semánticas y todas las aplicaciones que conocemos o sobre las que investigamos, están supeditadas a la posibilidad de conectividad. Ésto es así, por lo menos en Argentina.

Caí en la cuenta de que asumimos como cierto que "algunos tienen conectividad.... y otros NO". Que hay que luchar por la conectividad en la escuela, como si lucháramos por una mejora de la infraestructura, pero.... que no la asumimos como un derecho.

No sé... sigo pensando y viendo que posición tomar.... pero sigo pensando....

y cada vez estoy más cerca de la mirada de mi alumna.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Cuento de Navidad 2009

Hola amigos. Casi casi me ganan el hastío y el cansancio y se van la navidad, el año nuevo y reyes del 2010 sin poder saludarlos con mi cuento. Pero hay alguna voz (esperá un poco que ya entrás en la historiao –es mi burro que está ansioso-). Perdón, me corrijo. Hay muchas voces que me alientan a escribir este cuento a modo de saludo navideño, aunque les llegue por año nuevo o por Reyes.
Este año el 8 de diciembre fue muy difícil para mí. En realidad fue difícil todo el año. Tuve momentos muy duros, que no les voy a volver a contar. Por eso, la verdad es que sólo por eso, por tanto agotamiento no tenía ganas de escribir un mensaje esperanzado.

Y eso es lo que acordé con mi Belén. Cuando salieron de su caja el 8 de diciembre, esta vez rápidamente, apenas le puse el cascabel, el moño de terciopelo rojo y el pico dorado a mi árbol, les dije: “muchachos todo bien con ustedes, bien mi espíritu navideño, mejor de los golpes del año …. Pero no me pidan que escriba porque no tengo energías”. No saben la cara de mi Burro (viste ya entraste como protagonista), pero increíblemente me demostró su capacidad de tolerancia y comprensión porque me dijo:

- Mirá rubia, si no da…. No da. Tranquila. Tenemos todo un mes para darnos fuerzas entre todos.

Quedé tiesa, no me lo imaginaba tan contenedor. Pero hoy….. 28 de diciembre, entiendo un poco más. Creo saber lo qué pasó. Sospecho que mi Burro, como todo mi Belén, es sabio. Me conocen. Y tienen puesto mucho de mí. Así que dejaron, mientras tomaban tranquilitos el sol que les entra por la ventana, pasar los días porque sabían que no iba a dejar pasar una Navidad sin saludarlos.
Todos estos días, desde el 8 de diciembre, nos juntamos un ratito y nos pasamos las noticias del año. Yo les conté todo lo que pasó. En realidad, sabía que no necesitaba contarles nada. A esta altura ya sé que me acompañan a diario. No sé qué pasará con sus Belenes; pero el mío está reintegrado.

Claro, que desde el 8 de diciembre que vengo charlando con ellos. La verdad, no nos merecemos ni ellos, ni yo, ni ustedes (los que sé que les gusta recibir mi cuento) pasar por alto una navidad.

¡Dale, dale!. Poneles lo del cumpleaños al niñito….. dijo la vaca que, de repente estaba detrás de mi laptop… ni idea cómo llegó hasta ahí.
¡Nooo¡ Preguntales primero si pusieron su carta en los zapatos el año pasado. Dijeron los reyes, asomándose detrás del termo del mate.
¡La dejan en paz! Dijo José, haciendo zapping con el control remoto de la tele.
Los únicos que sólo esperaban eran…. María y Jesús, que me hicieron un ok con sus manitos cuando me senté a escribir esta historia, desde los sillones del living.
Momento, momento. Dijo el Burro. Acá el que más hizo porque este cuento se haga letra fui yo, así que yo pido primero.

Confusa… muy confusa y recansada, porque eran como las 3 de la mañana, dije: Pueden explicarme por qué no están en la ventana….. qué hacen acá en la mesa de mi cocina???

¡FES-TE-JA-MOS! Dijeron a coro!!!
Festejan???
Claro, no vez que te pusiste a escribir!! Viste, rubia!!! Siempre hay algo para decir, o no?

La verdad es que sí. Les dije. Sería interesante que me dejen pensar un poco, porque así no puedo articular palabra.
¡Noooo! Dijo el Burro. Este te lo dictamos nosotros.
Dale, copiá lo que te dicto. El Burro empezó a dictar y yo a escribir:

Resulta que nuestra amiga Ale tuvo un año complicado. Muy duro. Y como a todos, le pesa más lo difícil, que lo bueno, lo que aliviana. Así que nosotros la estuvimos ayudando todos estos días con un trabajito fino, que llamara a la reflexión y hoy empezó a pensar que no estuvo tan mal.
Se reencontró con sus amigas de la secundaria. Claro, cada cual con su vida. Cada una con sus logros. Todas geniales. Tuvo rupturas, tuvo enfermedades, tuvo encuentros y desencuentros. Vió y acompañó crecer a Thiaguito. Nació su ahijada Regina. Se reencontró con sus compañeros de la universidad, y así y todo…..
JA, JA, JA. Pará Burro, Ale escribe mejor. Lo que estás dictando parece una receta de cocina light, le gritaron los reyes, que se caían de sueño, pero disfrutaban burlarse del burro!!!

¡Qué cancheros! ¿Cómo quieren que empiece? Había una vez… una rubia que se llamaba Ale, vivía en Avellaneda y tenía un Belén ES-PEC-TA-CU-LAR cuyo Burro intentaba rescatar el espíritu navideño?? Y que venía muy bien hasta que tres reyes dormidos lo INTERRUMPIERON???
De repente, no me van a creer pero así fue, llegó María. Caminaba por el living y se llegó a la cocina con Jesús en brazos, esquivando las torpes patitas de Gala y acomodándose (como habrán notado que es su costumbre) el velo. Me miró, nos miró a cada uno, le pasó el bebito a José, y dijo: Ale, en pocas palabras poné lo que todos sabemos que querés contar. Y basta. El bebe se despertó por tanto barullo. Ustedes son muy escandalosos y no se organizan. Se puede decir con pocas palabras muchas cosas. Así que dale, arrancá que voy leyendo mientras escribís!
Qué tal María, eh!!! Nos puso los puntos a todos, dijo el Burro.

Así, amigos retomo todo lo que ya escribió el Burro, que es verdad. Menciono que sé que muchos de ustedes tuvieron un año muy duro, muy triste. Muchos de mis más cercanos amigos la pasaron y la están pasando feas. Y admito y comparto con ustedes que no quiero quedarme sólo con lo que me causó dolor a mí, sino pensar en el de todos ustedes.

Pero quiero hablar de otras cosas que por ese mismo dolor descubrí. Me encontré bastante conmigo. Me reconforté. Encontré manos tendidas que esperaba que estuvieran y otras manos tendidas que me sorprendieron. Les agradezco a todas esas manos. Me descubrí capaz de hablar de mí. De forma directa. Me descubrí capaz de pedir ayuda. Y de estar dispuesta a recibirla. Me descubrí capaz de decir gracias. Y capaz de no decir gracias. Me alegro si lo dije, perdón si no lo hice, a cada uno de los que estuvieron cerca. Lloré. Lloré como loca. Lloré de tristeza, de bronca, de impotencia, de emoción, de alegría, de risa. Y me reí. Me reí de mí. Me reí con otros. Me reí de nervios. Me reí hasta las lágrimas.

Recordé que la vida es eso. Cosas buenas, malas, dolorosas, alegres, geniales, mediocres. Pero que todas hacen cada día. Y gracias a Dios y a la vida por eso. Descubrí lo importante que es un gran amor. Descubrí el agujero que genera su ausencia. Pero entendí que con un gran amor no alcanza si no se piensa en construir algo que lo trascienda.
Recordé que el amor de los chicos es el más puro, el más intacto, sin contaminaciones. Gracias Thiago, Juan, José, Regina, Julieta. Perdón si olvido alguno de los que me enseñan a ser tía y que me recuerdan lo hermoso que es ser niño y me permiten quererlos y malcriarlos.

Descubrí que no está bien esperar que te den una mano, mucho menos si nunca la pedís o demostras que la necesitas. Y sentí lo maravilloso que te la den cuando la pedís y también cuando no se te ocurrió pedirla. Gracias familia por sus abrazos. Gracias amigos por las caricias.

Descubrí que el facebook a veces es un vicio, otras un buen analgésico y otras una gran ventana donde hay otros que pasan por lo mismo que uno, o que están asomados mirándote y sólo por eso también te tienden la mano. Seguí coleccionando zapatos. A mitad de año, me enojé con ellos porque no supe para dónde me podían si decidía sacarlos a caminar un rato. Hoy son bienvenidos nuevamente. Me prometí hacer un catálogo para encontrarlos cuando los quiera usar. Creí, descreí, me enojé, repauté, me amigué con mi trabajo y con los sueños que representa. Me enojé, y me amigué con la escuela, con el aula, con las compus, con los libros, con la universidad.

Descubrí que hay mucho por hacer. Y que es difícil saber por dónde arrancar.
Descubrí más cosas de mis grandes amigas. Gracias por eso.
Descubrí que es hermoso decirse Feliz Navidad, cantar el feliz cumpleaños al niño Jesús y ver cómo mi sobrino de 3 años y mi mamá, juntos, lo acomodan en el Belén debajo del árbol, mucho antes de pensar en Papá Noel. Y me miré los ojos ilusionados de Thiago, que se reflejaron en los de sus abuelos y sus papás, al ver la bolsa de regalos que dejó pasar por la ventana. Aún con el dolor porque parte de la familia estuviera ausente.

Y no sé qué más decir….

Tranquila, que vas rebien, dijo María.

Hey… venías leyendo de verdad?

¡Claro! Qué creés? Bah, en realidad venimos todos y cada uno dictando un poquito.
Bueno, creen todos ustedes, mi amado Belén: mi Niño, mi María, mi José, Mi Vaca, Mi burro, Mis Reyes, que ya puedo despedirme? Que lo que escribí es importante? O lo tiene que revisar algún redactor en jefe? Le guiñé un ojo al niño.
Y mirá (el Burro, claro) como te retrasaste tanto este año, yo cerraría con un brindis para la Noche Vieja y el año nuevo, no te parece?

Sí, Burro. Me parece que sí!

Amigos. Copa en mano les digo que mi brindis para pasar de Noche Vieja a Año Nuevo 2010 es una invitación a descubrir, descubrirnos a nosotros y al otro, a pedir, a agradecer, a aceptar. A tratar de ser mejores. Y a aguantarnos cuando no podemos serlo. A creer en los sueños. Y por creer, a ponerse a soñar. A tener esperanzas y a esperar cuando estamos desesperanzados. A creer en lo que hacemos. Pero también a contrastar si lo que hacemos vale la pena. Y si no es así dejarlo y arrancar con otra cosa. A que se sube y se baja. Pero que no siempre se baja cuando estás en la cima, ni se sube cuando estás en el pozo. Hay atajos para una cosa y para la otra. A sorprenderse, a estar atentos a las sorpresas. A decir, a contar, a mostrarse. A tratar de ver cuándo tener la mano. A estar a la altura de las circunstancias de los que nos ayudaron y a olvidarse cuáles serían las circunstancias de los que nos negaron la mano, o de los que nos mintieron o de esos que no supieron saber o no pudieron poder. A saber que como sea… siempre hay algo para decir, bastante para olvidar, y mucho por lo que brindar.

Feliz año Nuevo, Feliz 2010.


Por suerte otra vez, escribiéndoles en compañía de Gala y de mi Belén.
Un saludo especial de mi Burro, que insiste en que les diga que la historia
continuará, año a año. Y que si quieren conocer las historias
anteriores nos avisen
(pará Burro, no será muy pretencioso?). Hablá por vos, porque yo
de pretencioso no tengo nada, rubia.


Alejandra Santos
28 de diciembre 2009

lunes, 24 de marzo de 2008

TICS & TIPS.

Mis amigos pueden ser amigos de tus amigos que podrán ser amigos de los amigos de mis amigos.......

No es una invitación a una gran fiesta, ni a un picnic en un espacio público, ni a un recital. Hablo de "ciber amigos". Es un lugar común decir que los jóvenes pasan horas frente a la computadora. ¿Qué hacen? ¿Se la pasan jugando? ¿Consultan material bibliográfico? ... Puede ser.

Hoy quiero contarles acerca de una aplicación que permite en la red "compartir amigos", a sabiendas de que hay muchas otras.

¿Sería posible generar un espacio "presencial", ya no quiero llamarle real porque sería necesario aclarar el término cada vez que lo uso -también es real estar conectado en la red, ¿o no?- que permitiera a todos los amigos de una persona, y a los amigos de sus amigos, que también llevaran sus amigos, que a su vez invitaran a los suyos, para armar una gran reunión en la que se generen nuevas amistades? Se me hace difícil pensar dónde se cortaría la cadena, supongo que cuando los invitados empiecen a decir que no van, o cuando el lugar de encuentro sea el mismísimo planeta tierra.

Sin embargo, en la red hay lugar para todos.

Antes que piensen que esto es un delirio, explico de qué estoy hablando. Existen aplicaciones que funcionan como un espacio público donde uno "colabora" con la comunidad de amigos compartiendo su libreta de direcciones. ¿Cómo? Con el sólo hecho de aceptar la invitación de alguien que forma parte de la comunidad, acepta ponerse a disposición -esto es ser "localizable"- por todos los miembros de la libreta de direcciones del amigo que invitó.

Es decir, si se acepta, todos las personas que el que invitó tiene en sus contactos, pueden verte y relacionarse contigo.

Si se invita luego a un contacto de tu libreta de direcciones y acepta, será visto por todos los miembros de la libreta del que me invitó a mí.

¿Cuál es el límite? Aceptar o no aceptar la invitación e invitar o no a otros.

¿Para qué se usa? Para poder acceder a personas que tienen intereses comunes y relacionarse entre ellas en función de esos intereses. Pueden ser profesionales, hobbys, estudios, gustos, investigaciones, trabajos.

¿Qué les parece?
Alejandra Santos

Para los que les interese, les dejo el link así miran un rato: http://www.facebook.com/

lunes, 17 de marzo de 2008

Juventud: exhibicionismo, tecnología y medioambiente.

Algunos estudiantes de tendencias definen a los jóvenes del 2008 como: ecológicos, hedonistas espirituales, tecno y exhibicionistas. Buscarán el slow style, pero profundizarán su contacto con la tecnología y derribarán los límites de su propia intimidad.
Si bien no son más que análisis de tendencias y, hasta podrían tomarse como argumentaciones apocalípticas, podemos ver en las noticias cotidianas algunos hechos que nos remiten a esas características.
Sin ir más lejos, la semana pasada en un shopping céntrico se produjo un confuso suceso en el que dos comunidades de Internet luego de "una serie de ciber-amenazas" se enfrentaron "de cuerpo presente" cada cual asumiéndose como dueños de ese lugar de encuentro. Por suerte no llegó a mayores. Los miembros de una de esas comunidades, acostumbran a reunirse semanalmente en ese lugar y entre ellos se llaman según su nick e ignoran sus nombres de pila. Aún cuando se ven y comparten espacios "presenciales", se invocan como cuando se comunican en la red.
¿Es muy loco? Pero es real. Su intimidad traspasa los límites de la PC, y hasta anula la identificación personal.
Estos jóvenes también van a la escuela
Alejandra Santos

http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0225/articulo.php?art=5217&ed=0225

martes, 11 de marzo de 2008

El tiempo se acaba

La caracterización entre nativos e inmigrantes digitales se basa en que "los niños" llegan al mundo en medio del auge de la tecnología y de la informática, en cambio "los grandes" -entre los que incluímos a los docentes- deben acostumbrarse a la invasión de las tecnologías digitales cuando fueron formados en otro esquema.
En esta situación, de alguna manera, sostiene desde hace ya más de una década, la distancia entre el uso de aplicaciones tecnológicas por parte de alumnos y docentes. Lo que entre otros escenarios disparó una serie de discusiones en cuánto a: ¿Dónde está el saber?, ¿Con qué lenguaje se comunican alumnos y docentes? ¿Cómo los docentes se paran frente a estos alumnos "inalámbricos"?. En este esquema, podemos decir que jóvenes y adolescentes son nativos, mientras que los maestros y las instituciones donde se imparte enseñanza son inmigrantes.
Sin embargo, el tiempo se acaba.
¿Cómo formar a los nativos que se inclinan por la docencia?
¡¡Cuidado!!
No vaya a ser que convirtamos en inmigrantes a los nativos y mantengamos esta dicotomía.

Alejandra Santos

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Alejandra Santos - Ingeniera en Sistemas de Información. Especialista en Tecnologías para la Educación. Directora del Ciclo de Licenciatura en TICs aplicadas a la Educación. Desarrolladora de Contenidos digitales educativos.